Nueva Terapia Para El Manejo Del Trauma Basada En El Cuerpo

Nueva Terapia Para El Manejo Del Trauma Basada En El Cuerpo

Un Enfoque Basado En Las Sensaciones Corporales

La gestión del malestar psicológico ha encontrado una alternativa innovadora a través del trabajo de Nuria Montejo, una psicóloga bilbaína que ha desarrollado el método NUR. Este enfoque psicoterapéutico, cuyo nombre significa luz en árabe, está diseñado específicamente para abordar el trauma y diversas manifestaciones de malestar psicológico, incluyendo la depresión, la somatización y los trastornos de ansiedad. La experta presentó formalmente este sistema durante el 31º Congreso Internacional de Psicología Aplicada celebrado en Florencia.

El punto de partida de esta metodología es la premisa de que el lenguaje verbal no siempre es suficiente para sanar. Aunque la terapia cognitivo-conductual es el modelo más validado y enseñado en el ámbito académico, Montejo sostiene que, en ciertos casos de experiencias traumáticas, comprender racionalmente lo ocurrido no elimina el malestar persistente. Una persona puede ser plenamente consciente de que el peligro ya ha desaparecido, pero su organismo continúa reaccionando con miedo o angustia ante estímulos que evocan vivencias pasadas, incluso si no existen recuerdos conscientes de los mismos.

La Conexión Entre El Cuerpo Y El Trauma

Desde la perspectiva del método NUR, el trauma no se limita exclusivamente a eventos extremos. También puede originarse en experiencias de rechazo, humillaciones o una falta de validación emocional que impacten significativamente el desarrollo del individuo. La teoría central sugiere que, mientras el cerebro encapsula el trauma para proteger a la persona del dolor, el cuerpo mantiene esa memoria y la manifiesta a través de síntomas físicos.

El proceso no utiliza la hipnosis, sino que fomenta un estado de focalización de la atención. La psicóloga guía al paciente para que identifique dónde siente la angustia, ya sea en los hombros, el abdomen o la zona central del pecho. El objetivo es utilizar estas sensaciones como una puerta de acceso indirecta para llegar al origen del trauma, evitando que la mente bloquee la información dolorosa. A través de este camino, emergen imágenes, recuerdos y asociaciones que el paciente explora sin imponer explicaciones previas, permitiendo que el cuerpo reviva el momento original que generó el conflicto no resuelto.

Un ejemplo claro es el caso de un paciente con claustrofobia y ataques de pánico. A pesar de haber sufrido un accidente automovilístico, su ansiedad persistía. Mediante la exploración de sensaciones y el uso de un lenguaje evocador, el paciente logró conectar su miedo actual a los espacios cerrados con un recuerdo de la infancia: haber sido encerrado en un armario como castigo a los siete años. Aunque su familia lo consideraba una anécdota, para el niño representó un trauma que el cerebro emocional mantuvo activo, ya que este no distingue entre el pasado y el presente.

El Proceso De Sanación Y Resultados

El método NUR no se detiene en la identificación del recuerdo. Una fase crucial consiste en ayudar a la persona adulta a conectar con esa parte de sí misma vinculada a la experiencia traumática para ofrecerle una respuesta diferente. En el caso mencionado, el objetivo fue activar la identidad adulta del paciente para calmar al niño que quedó atrapado en aquel trauma, reconociendo que la situación de peligro ya no existe en el presente.

El programa terapéutico propuesto por Montejo consta generalmente de diez sesiones. Los resultados han sido positivos en diversos casos. Además de la reducción de la ansiedad en pacientes con fobias, se han registrado avances en personas con trastornos de la conducta alimentaria vinculados a abusos en la infancia, y en jóvenes que sufrían bloqueos verbales en entornos laborales debido a humillaciones escolares vividas a los seis años. La clave reside en encontrar un lenguaje de acceso alternativo que permita procesar la información que la mente intenta proteger.